La alta frecuencia vibratoria del ámbar limpia y purifica el organismo entero. El rayo magnético de la piedra, intenso, funciona como regulador del sistema endocrino y digestivo. Contribuye igualmente a estabilizar el bazo, el corazón, y facilita la abertura del primer chakra ( base de la espina dorsal ). Eso permite al Serpiente del fuego de infiltrarse y de subir progresivamente a lo largo de la columna vertebral.
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