Fui descubierta en Canadá durante el siglo 18 en la región del Labrador. La primera labrodita fue traída a Europa en el año 1775. Me podéis encontrar en Finlandia, Noruega, Ukrania y Australia. Soy de color gris más o menos oscuro, con irisaciones multicolores y la mayoría parte del tiempo con dominantes azul y verde. Los amerindios piensan que mi luz es el reflejo de los colores celestes, me elevo encima del mundo y me engalano de la protección de los secretos divinos. Soy un espíritu brillante al servicio del bien. Soy encantadora y gusta mucho. Soy aconsejada para los solitarios. Mi poder de regeneración es muy grande. Alivio los cansancios físicos y intelectuales. Soy un verdadero escudo doblado de una esponja. Absorbo todas las energías negativas, los dolores y las penas de los demás, disolvo y protego su utilizador. Mejoro considerablemente los problemas articulares. Neutralizo las energías negativas proviniendo de las personas estresadisímas. Soy la amiga ideal para vuestros nuevos proyectos…